5 de noviembre de 2011


Ayer, 4 de Noviembre del 2011, el tren de mi felicidad salió de su estación. Sin rumbo fijo, sin ticket de vuelta, con las cosas muy claras, partió. Me dejó con las maletas llenas de fotos, garabatos y camisetas con su olor. Él sin embargo iba con lo puesto, sin ningún objeto de valor, sin piel del pasado. 
SÍ, SE HA IDO. LA FUERZA DE ALGUNAS PALABRAS, MATAN.

No hay comentarios:

Publicar un comentario